La escasez del agua en España: el reto de la sostenibilidad hídrica

//La escasez del agua en España: el reto de la sostenibilidad hídrica

Por: Mariana Sandoval. Consultora en IdenCity

 *La escasez de agua o estrés hídrico, es el fenómeno entendido como la disminución de los recursos de agua dulce debido a una demanda superior a la cantidad de agua disponible en un período determinado o a una calidad no apta para el uso*

España es el país europeo con mayor tendencia al estrés hídrico (Comisión Europea y World Resources Institute, 2005). En los últimos años, se ha registrado como uno de los países que más agua consume por habitante y día en cuanto a uso doméstico y esta demanda ha venido aumentando debido al desarrollo económico, la expansión urbana, el turismo y la agricultura (Escuela de Organización Industrial, 2015). Se calcula que para el año 2030 un 65% de la población española sufrirá las consecuencias de la escasez del agua.

España es además, de los primeros en la lista de países con el mayor número de pérdidas en su red de distribución. Holanda, sin padecer escasez, presume de un volumen de fugas de agua del 5%, el mínimo técnico-económico que, según los expertos, debería admitirse, mientras Alemania cuenta con un 7%, y Austria con un 9% (Atarés, 2016). En España, el registro es de 25% y según datos del Informe Anual de Indicadores (Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, 2016) señala que las pérdidas reales de agua en las redes públicas de abastecimiento urbano por fugas, roturas y averías se estimaron en 678 hm3, lo que supuso el 15,7% del total de agua suministrada a dichas redes.

Fuente: HidrojING

A la cabeza de las comunidades autónomas según volumen de pérdida de agua se ubican Cantabria y Extremadura, con fugas de 39,2% y 37,8% de su agua distribuida, respectivamente (INE, 2016). Entre las causas que han llevado a estas regiones de España a tener un mayor potencial de estrés hídrico se encuentran: el bajo nivel de registro en municipios pequeños, déficit de infraestructura de calidad de la red de distribución, las tarifas que no cubren los costos básicos de la distribución, la falta de sensibilización y concientización sobre la demanda y consumo que van en aumento, pero especialmente, la falta de coordinación entre los entes reguladores del agua.

Entre los resultados del XIV Estudio Nacional de Suministro de Agua Potable y Saneamiento en España 2016, con una muestra de 35,2 millones de habitantes, el 75,6% de la población española y los 2.041 municipios, se observa que hay un déficit de inversión y envejecimiento de las infraestructuras, esto se ha dado a raíz de la crisis económica y tras varios años sin dedicar una inversión adecuada en los presupuestos generales.

En cuanto al uso del agua, el consumo medio de agua de los hogares en España, se situó en 154 litros por habitante y día, por comunidades autónomas, los consumos medios más elevados se dieron en la Comunidad Valenciana (con 189 litros), Cantabria (188) y Principado de Asturias (177) (INE, 2016).

Fuente: Innabottle

Como se observa en los datos anteriores, la escasez de agua en España y el mundo, obliga a replantear la forma en que se ha venido explotando este recurso en los últimos años, especialmente, la gestión por parte de los Estados. En este nuevo escenario, el agua debe de retomar la importancia que le atribuían antiguas culturas, ser concebida como un recurso básico para la supervivencia y ser gestionado de manera estratégica como un bien económico escaso de creciente valor, sin perder de vista el enfoque en derechos humanos que conlleva su uso y disfrute. El reto de los gobiernos locales es garantizar la sostenibilidad del agua mediante la aplicación en el corto plazo de estas estrategias con las que se reducirá el potencial de estrés hídrico en los próximos años.

Fuente: AFP Photo

Por |2017-10-26T10:59:22+00:00octubre 26th, 2017|Artículos|Sin comentarios